¿Cuál es la estrategia de las autoridades sanitarias en materia de pruebas? ¿Puede cambiar esta estrategia?
Las pruebas no sirven para medir, sino para contener la epidemia. En una fase epidémica, el principio ya no es hacer pruebas sistemáticamente. No existe ningún derecho a someterse a las pruebas, ni ninguna ventaja particular para la población en general.
Como ocurre en la mayoría de los países y como recomienda la Comisión Europea, las pruebas se reservan actualmente a los siguientes grupos prioritarios:
- Profesionales sanitarios sintomáticos,
- Ancianos sintomáticos,
- Personas con dificultades respiratorias graves o comorbilidades,
- Personas hospitalizadas,
- Nuevos hogares y nuevos territorios.
En consonancia con las recomendaciones de la OMS, que ahora abogan por la realización de pruebas masivas entre la población, y a la luz de la evolución de la epidemia, la estrategia de realización de pruebas en Francia cambiará en los próximos meses.
A partir del 28 de marzo de 2020, se realizarán 12.000 pruebas PCR al día, y a finales de abril se dispondrá de 50.000 pruebas convencionales.
Al mismo tiempo, ya se dispone de pruebas rápidas, y Francia ha encargado 5 millones de ellas. La capacidad de pruebas rápidas aumentará a 30.000 al día en abril, 60.000 en mayo y 100.000 en junio.
¿Por qué no realizar pruebas a todos los pacientes con síntomas?
Dado el aumento del número de casos, la búsqueda sistemática de sujetos de contacto se ha vuelto inútil. Realizar pruebas a todos los pacientes, sintomáticos o no, conduciría a la saturación de la red de cribado, mientras que para los casos graves, el personal sanitario y las estructuras colectivas de personas vulnerables, el cribado siempre permite tomar medidas inmediatas (por ejemplo, para evitar la propagación del virus dentro de un hospital cuando un paciente está hospitalizado). El recuento de casos ya no se basa únicamente en los casos diagnosticados biológicamente, sino en estimaciones epidemiológicas, como se hace cada año en el caso de la gripe (número de consultas, número de casos graves o fallecimientos, etc.). Estos cambios reflejan, pues, la voluntad de adaptar la respuesta en función de la evolución de la propagación del coronavirus en las distintas regiones.
¿Cómo funcionan las pruebas?
Para las poblaciones en cuestión (véase la pregunta anterior), existen varias pruebas posibles:
- Para los pacientes diagnosticados en el hospital o con signos de gravedad, estas pruebas se realizarán en los hospitales.
- Para otros pacientes que cumplan los criterios de cribado, es posible hacerse la prueba en laboratorios locales, tras ponerse en contacto con el médico tratante y obtener una receta médica. Las muestras se tomarán a domicilio. En ningún caso se debe acudir directamente a los laboratorios de biología, sino llamar previamente, y sólo si se dispone de prescripción médica, ya que existe un alto riesgo de contaminar a otros pacientes, sobre todo a los más vulnerables.
Los pacientes no sometidos a la prueba son diagnosticados de COVID-19 sobre la base de los signos clínicos por un médico. El tratamiento médico de los pacientes sometidos o no a la prueba sigue siendo idéntico.





